Playa Bagdad, ahí en Matamoros, Tamaulipas, se ha vuelto el escenario de un circo de basura espacial gracias a los desechos dejados por SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk. Y para más diversión, los gringos ahora ponen letreros restringiendo acceso, ¡qué buen sentido de la hospitalidad!
Las autoridades mexicanas, siempre tan diligentes, están pidiendo que los vecinos del norte revisen los límites de esa tierra de nadie llamada Playa Bagdad. O sea, que se pongan a trabajar como si la Tierra no fuera lo suficientemente grande para todos.
Pero la cosa se pone más sabrosa con la ONG Conibio Global, que ha tomado la batuta en sacarle los trapos sucios a SpaceX. ¡Bravo por ellos! Han recopilado evidencia de la contaminación, mostrando que la empresa gringa ha dejado 40 kilómetros de basura espacial ¿Y la preocupación ambiental? ¡Ah, eso sí no importa, no hay peligro, tranqui!
Y mientras uno pensaría que el caso de Playa Bagdad es para ponerse serio, resulta que las autoridades de Matamoros están felices con los lanzamientos de cohetes porque atraen turistas. Sí, como si la contaminación y muerte de animales fuesen un atractivo turístico. ¡Qué maravilla!
Para colmo, unos gringos llegaron en lancha y se pusieron a acordonar como si les perteneciera todo. Pero ahí entró en acción el tal Jesús Elías de Conibio Global, denunciando que esos gringos sin conciencia pusieron señalamientos en territorio mexicano. ¿Y la ley? ¡Bah, ni falta que hace!
Lo mejor es que gracias a las protestas de este hombrecito, SpaceX suspendió una prueba de vuelo. Y con razón, nadie quiere mancharse las manos con la basura de cohetes que este gigante deja a su paso por nuestras playas. Eso sí, no vayamos a ofender a los ricos y poderosos, que ellos no tienen la culpa, ¿verdad?
Así que la próxima vez que veas basura espacial en Playa Bagdad, acuérdate de que es el precio que pagamos por permitir que los poderosos hagan lo que les venga en gana en nuestro territorio. ¡Y gracias, Conibio Global, por la limpia que estás haciendo en lugar de las autoridades! ¡Eso es compromiso con la tierra!
