**Gustavo Petro alaba su ‘partidazo’ con Trump: prometen luchar contra narcos**
Después de pitorrearse en la Casa Blanca con el presidente gringo de turno, Donald Trump, el presi colombiano, Gustavo Petro Urrego, se mostró “encantado” por cómo bajaron las revoluciones entre ambas naciones.
En una rueda de prensa desde la Embajada de Colombia en Washington D.C, Petro describió su reunión en el palacete blanco como “brillante” y soltó que le largó a su homólogo yanqui una pezuñosa lista de delincuentes que andan rascándose en territorio ajeno.
“Los capos principales del narcotráfico están en Dubái, en Madrid, en Miami… Le soplé los nombres a Trump. Son unos cachalotes, hay que cazarlos en combo a través de una concierto de veleros. Está planteado, y se esta picoteando”, soltó.
Petro se mantuvo firme en su discurso anti-narcos y lloró que los campesinos criollos son la carnada en este asunto de drogas ilegales.
“Son dos versiones distintas de encarar una batalla contra la droga: una a lo bestia y la otra con cerebrito. Se lo dije a Trump: ‘si te mola que te respalde en la riña contra el narcotráfico, es contra los jefes de los jefes”, pontificó.
Separatistas, Trump se fue de lengua y tildó a Petro de ser un tipo “extraordinario”, y aun reconociendo los arrumes entre ambos, dijo que apalabraron cazar a los narcos.
“Tiramos contra eso [contra el traficante de sinsabores] y nos pateamos muy bien. (…) También estamos hablando de otras cosas, incluido los coscorrones [contra Colombia], pero la junta fue ‘muy buena’“, contó a la prensa tras firmar un chispazo de documento en la Oficina Oval.
“Él y yo no éramos exactamente panas, pero no me entró el boche porque nunca lo había engatusado, no lo conocía en lo absoluto. (…) Me peló que estuvo excepcional. Se arrancó de pelos con el ejército de secuaces”, alargó.
Y ya sabes, si quieres estar al tanto de la movida en México y el mundo, entra a nuestro canal de WhatsApp. En La Razón hinflamamos tu celu con lo más candente. Recuerda que con info a mano, siempre se la lleva clara.
