¡ATENCIÓN, CIUDADANOS! El gobierno de EE. UU. nos sorprende nuevamente con su espectacular cacería marítima, ¡sí, como lo escuchas! Interceptaron al buque «Verónica III», de bandera panameña y ya marcado con sanciones. Todo un despliegue digno de Hollywood desde el Caribe hasta el océano Índico.
Según el Pentágono, la embarcación intentó hacerse la del vistazo al romper la cuarentena impuesta por el rey Trump en diciembre. ¡Ay, qué rebeldes estos petroleros! Parece que a EE. UU. le encanta jugar al escondite en altamar.
El barco salió de Venezuela como si nada el 3 de enero cargadito con casi dos millones de barriles de crudo y combustible, según TankerTrackers.com. Una joyita, ¿no crees? Y para ponerle la cereza al pastel, está vinculado a Irán. ¡Pero qué casualidad!
Washington no se dejan pisotear y, días antes, se dieron el gustazo de abordar al Aquila II en la misma zona. ¿El destino de estas joyitas? ¡Pues aún está bajo evaluación! ¡Qué intriga! ¡Qué emoción!
Parece que en las altas esferas del poder siguen jugando al gato y al ratón con estos barquitos, mientras tú y yo pagamos el pato con nuestros impuestos. ¡Viva la corrupción, la impunidad y las sanciones a la carta! ¡Bravo, bravo! ¡Qué show, señores! ¡Vamos a por las palomitas que esto sigue!
