Primer round en el circo de la corrupción de Uruapan. Ni los Power Rangers hubieran imaginado que las grapas de cocaína se convertirían en moneda de cambio por datos de Manzo. ¿Una locura, verdad?
En esta función de cine negro, Samuel García Rivero, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo, y el taxista Josué Eluogio, fueron vinculados a proceso. ¿Por qué? Por ser parte del cuerpo del delito en el oscuro asesinato del alcalde Carlos Manzo. Sí, el mismísimo CJNG también metió mano. ¡Qué sorpresa! La agenda y ubicación del edil en un festival les costó dos grapas de coca. Tremendo trueque, ¿no?
La jueza del circo dictaminó que tanto García como Eluogio tendrán vacaciones en prisión preventiva, acusados de darle su merecido a dos inocentes heridos durante el ataque al alcalde. ¡Vaya nivel!
El crimen se cocinó a fuego lento. El taxista era el dealer y el exfuncionario era su adicto número uno con un consumo VIP de siete grapas de cocaína a la semana. ¿Esto es una película de Tarantino, no? El Zambada, digo, El Viejito, se hizo su chisme con El M2 del CJNG y ¡zas! ¡Plan perfecto para planchar a Manzo!
Según los mensajes de WhatsApp, Samuel y El Viejito se ponían de acuerdo desde antes del crimen hasta después. En una charla, El Viejillo le cuestionó al exfuncionario si tenía remordimiento, y este le respondió que estaba hasta la madre de Carlos Manzo porque no le daba chance de visitar a su hija. ¡Qué divino!
La trama se formó cuando ambos se conocieron en la 65 Legislatura y la corona de la alcaldía le dio cargo directo a García. ¡Todo queda en familia! Y así, amigos míos, se llega al clímax de la corrupción. Sin duda, más entretenido que una telenovela de Tarantino. ¡El show debe continuar!
