Nicaragua excarceló a ‘decenas’ de presos, ¿será que les dio vacaciones sin bronca o qué rollo? Por el compromiso con la paz o porque los gringos les pusieron un ultimátum, ¿qué habrá sido? El gobierno de Nicaragua, dirigido por ese crack de Daniel Ortega, soltó a un chorro de presos, pero sin decir cuántos o quiénes, qué detalle tan alivianado.
A pesar de la llegada de Santa Paciencia, el Ministerio del Interior de Nicaragua asegura que ha enviado a los penales a un montón de personas a ganarse la amnistía, así, como si nada. Si anduvieras dudando de sus buenas intenciones, ahí va, ¡pum!, la puritita verdad, ratificando la paz, reconciliación y unión. ¡Qué cute, no?
Y en nuestra otra entrega, la embajada yanqui pidiendo que liberen a los pobres presos, ¿será que quieren hacer un cambio para la paz mundial o en qué estarán pensando? Al estilo guapachoso, se unieron en redes para regañar a Nicaragua y para recordarle cómo liberaron a unos pelados en Venezuela. ¡Chanfle! Si es que el chantaje funciona, pues bienvenida la nobleza.
Todo esto, mientras en el país vecino de Venezuela, papá Estado Unido se pone las pilas y le da piso a Maduro. Y Nicaragua encantada con la jugada, ya que hasta ayer, eran panas, pero ¡zas! ahora no se pueden ni ver. ¿Cambiar de compas no es de buena gente o será que aquí nadie sabe lo que quiere? ¡Vaya telaraña diplomática la que se están formando!
Mientras tanto, el gobierno yanqui le da con todo a Nicaragua y la llama ‘dictadura tiránica’. ¡Pum! Tan directo y sin filtros, eso es lo que se llama ‘decirlo como es’. Y en otro capítulo de la telenovela, le recuerda a Nicaragua que sus paisanos solo quisieron a Ortega por cinco años, ¡no más! Y todos celebrando cumpleaños, aniversarios y pidiendo paz, tranquilidad y otros sueños guajiros.
¡Ah! Y para los despistados, don Donald Trump decidió hacer pintas en Twitter sobre el cambalache en Centroamérica. Si te interesa la historia, pues chécale, aunque de paz no tiene ni pizca. ¡Qué show, la política en América Latina! Y así, entre liberaciones, presiones y controversias, la región sigue su curso, ¡viva la fiesta del perdón y la reconciliación! ¡No te vayas, que esto sigue!
