¡Terrible y enigmático crimen! El nombre de Jeremías Monzón retumba en las páginas por ser una víctima más de la saga de la violencia juvenil, donde adolescentes desquiciados arruinan vidas, ¡así de simple!
Según chismes locales, Jeremías, a sus tiernos 15 años, no cayó por un simple robo, ¡no! Un grupito de patanes de su edad, siguiendo órdenes de alguien más, decidieron poner fin a su corta existencia. ¿Y por qué, te preguntarás? La respuesta, ¡nadie la sabe!
Este pobre chico, ¿quién era en realidad? No era un influencer, no era una celebridad, era solo un adolescente más en Argentina. Amante de las rutas en dos ruedas, disfrutaba pedalear, hasta que fue citado por una compañera en un parque de Santa Fe, para tener un encuentro fatal y sangriento.
La madre, destrozada, lo recuerda como un joven pacífico, lejos de malas influencias. ¡Qué ironía del destino que esto le haya costado la vida! ¡Qué injusticia! ¿A caso la paz es motivo de sangre derramada en las calles?
Pero espera, la trama se complica, ¡la ex novia de Jeremías estaría detrás de todo! ¿Venganza por fotos íntimas? ¡Vaya historia melodramática! En medio de este enigma, los acechadores de la muerte filman el atroz ataque para entregarlo a la dudosa damisela. Y sorpresa, ¡ella en prisión por homicidio!
¡Qué realidad tan retorcida! Un joven, una cita, una venganza, un asesinato. ¿La juventud podrida por la violencia? ¿Dónde queda la inocencia? Solo quedan preguntas, dudas y esa sensación espeluznante de un caso enamorado de la tragedia.
La violencia en la juventud, ¡un tema que nunca pasa de moda en nuestra querida Latinoamérica!¿Inevitable destino o un crimen planificado? ¡Solo el tiempo y el misterio lo dirán!
