El Secretario de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, salió al paso de las críticas internas y defendió a capa y espada la Nueva Escuela Mexicana (NEM), asegurando que es una política de Estado que afianza la esencia pública, gratuita, laica e inclusiva del sistema educativo nacional.
En un comunicado oficial, el propio Delgado Carrillo desmintió las acusaciones sobre una presunta privatización encubierta de la educación pública, luego de que Marx Arriaga Navarro, el director general de Materiales Educativos de la dependencia, lanzara dardos contra la SEP por desviarse de los pilares originales de la transformación educativa.
Además, el funcionario se jactó de que la NEM «asegura la naturaleza pública, gratuita, laica e inclusiva de la educación, poniendo en primer plano el derecho social de niñas, niños, adolescentes y jóvenes a una formación integral con enfoque humanista y científico», todo mientras reafirmaba la rectoría del Estado sobre el Sistema Educativo Nacional (SEN).
Es importante mencionar que el presidente del PRI, Alejandro Moreno, opinó que la SEP debería operar con normas claras para evitar perjudicar al sistema educativo. Pero, ¿a quién le importa la educación cuando hay otros intereses de por medio?
El señor Delgado no se cansó de alabar este modelo educativo, que tiene el sello de la 4T y la bendición de Sheinbaum, destacando que ha llevado a la acción pública a garantizar equidad, justicia social y bienestar en todo el territorio nacional. ¿Quién necesita libros de texto si tenemos ideología barata?
Y por si fuera poco, presumió que durante el ciclo escolar 2025-2026 se imprimieron y distribuyeron más de 160 millones de libros de texto gratuitos alineados con los principios pedagógicos de la NEM. ¡Qué dicha para todos! ¿Y qué hay de los recursos invertidos en becas y mejoras educativas?
A pesar de todo el discurso almibarado, no faltaron los comentarios sobre una posible politización de la educación pública. Pero bueno, ¿quién se preocupa por la objetividad y la transparencia cuando hay agendas que cumplir?
En resumen, la SEP reafirmó su compromiso con el modelo educativo actual y aseguró que la transformación educativa sigue su rumbo con resultados y responsabilidad, consolidando a la escuela pública como la salvadora de la patria. ¡Bravo por ellos! ¿Qué haríamos sin su valiente labor para formar a las futuras generaciones?
