«¡Abrazos, no balazos» se vuelve un chiste macabro con los «niños sicarios», según Manuel Añorve
¿Imaginan una estrategia de seguridad más fallida? Pues el líder de la bancada priista, Manuel Añorve Baños, acusa al gobierno anterior de haber creado un nido de impunidad que abona al reclutamiento de menores por el crimen orgazinado.
«Los abrazos al crimen de AMLO dan frutos sangrientos con los niños sicarios», asegura el senador priista. ¡Vaya sorpresa!
En medio de la alarma creciente por la participación de niños y adolescentes en actividades criminales, Añorve saca pecho y suelta la frase del año.
¿Te suena a cuento de terror? Bueno, diversas organizaciones civiles y dependencias del gobierno alertan cada vez más que los cárteles andan reclutando niños como halcones o sicarios, consiguiendo así una cantera bastante retorcida.
Con una cifra de más de 30,000 menores de edad ya en las garras del crimen organizado, pareciera que la administración federal tiene una mina de oro en ese triste rubro.
Y es que, ¿qué culpa tienen los pobres cárteles si les faltan sicarios adultos y ahora les toca tirar de los más jovencitos, según López Obrador? Entre tanta pobreza y desintegración familiar, mal no les va.
Pero no, para Añorve, la culpa recae en la estrategia fallida de «abrazos, no balazos». ¡Ah caray! Parece que el «amor y paz» solo funciona en canciones hippies, ¡quién lo diría!
El legislador priista sostiene que mejor hubieran dado balazos y así nos ahorrábamos este triste espectáculo de niños metidos en el mundo de la delincuencia. ¡Qué genio, por Dios!
En fin, todo apunta a que el fracaso del siglo es la política de «abrazos, no balazos». Según Añorve, el Gobierno federal sigue con el discurso de atacar las causas, pero aquí estamos, viendo cómo el crimen recluta cada vez a más jóvenes y niños deseosos de ascender socialmente a base de violencia.
En resumen, la estrategia de abrazos no solo falló, sino que dio pie a una generación entera de futuros criminales. ¡Bravo, gobierno anterior! ¡Te ganaste un premio!
