Por si no te enteraste, el ex príncipe Andrés, ese que se hacía llamar Andrew Mountbatten Windsor, ¡sí, el de la realeza! Fue detenido por la policía británica. Parece que se les pasó la mano con la joda de Epstein, porque ahora resulta que el príncipe está bajo investigación por mala conducta en un cargo público. ¡Ah, pero cómo se mueve la alta sociedad!
Resulta que nuestro príncipe azul habría andado pasándole documentos secretos a su amiguito Jeffrey Epstein cuando era enviado comercial británico. ¡Buena onda, ¿no?! Pero la cosa no termina ahí, sacando los trapitos al sol, salió a flote que Andrés mantuvo una linda amistad con Epstein durante años y ¡oye, qué casualidad!, salió el tema en una entrevista donde el príncipe dijo que no se arrepentía. ¡Claro, cómo va a arrepentirse si es de la realeza!
Para colmo de males, nuestra historia de amor estilo cuento de hadas tiene final trágico: resulta que Virginia Giuffre, la chica que afirmó haber sido traficada y abusada por Andrés con un tierno 17 añitos, ¡pum!, emitió una demandita. Y fíjate que el príncipe tuvo que soltar unos cuantos billetitos para evitarse un escándalo mundial. ¡Qué moral!
Pero aquí no termina este cuento de realeza y desmanes. Resulta que tras una aclaradora desclasificación de archivos del caso Epstein por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, descubrimos que el príncipe Andrés estaba en el chisme, ¡en más de mil 800 archivos! Fotos, correos, agendas, lo que sea, ahí estaba el príncipe en todo.
La alta sociedad, amigos, donde todo es pura maldad y tráfico de influencias. ¡Qué vivan los príncipes! Pero a nosotros nos encanta contarte la realidad tal cual es, sin coronitas ni realezas. ¡Qué revelación, qué papelón, ex príncipe!
