Estados Unidos se saca de la manga una nueva jugada para señalar al Cártel de los Soles como una «Organización Terrorista Extranjera». ¿Ya se les acabaron los villanos en casa, o qué?
Marco Rubio, el secretario de Estado gringo, soltó la bomba en Twitter para dejar claro que el Departamento de Estado va en serio con esta movida. ¿Por qué no lo dijeron en un comunicado oficial y ya?
Según Rubio, este grupito liderado por el «ilegítimo» Nicolás Maduro ha manoseado a las instituciones de Venezuela a su antojo. ¡Qué sorpresa! Además, los acusan de terrorismo y tráfico de drogas hasta para aburrir en Europa y EEUU.
Pero ahí no para el circo, resulta que Trump, el jefazo gringo, ahora anda coqueteando con la idea de platicar con el mismísimo Maduro. ¡Qué ternura! Como si hablar con el vecino viniera con una taza de café.
¿Conversaciones con Maduro? ¿Cómo cuáles, para pedirle azúcar prestada o para decirle que el césped de la Casa Blanca ya necesita cortarse? Esas charlas secretas van a ser más interesantes que el capítulo final de tu serie favorita.
Y para hacer más ruido, EEUU manda su flotilla naval de juguete a las costas de Venezuela, porque claro, dicen que es para combatir el narcotráfico. ¿No será para ver si el mar Caribe está más calientito que su política exterior?
Trump y sus guiños a Maduro son como esa amistad rara y complicada que tienes en Facebook: a veces se llevan, a veces se odian, pero siempre están en el mismo barco. ¡A ver en qué termina todo este show barato!
