Beirut tembló con el atentado israelí que mandó a la lona al líder de Hezbolá. Sí, el bombardeo directo a Haret Hreik acabó con la vida del comandante Haytham Ali Tabatabai, y claro, causó la muerte de cinco personas en plena zona residencial. ¿El presidente libanés qué dice? Pues que hay que frenar estas agresiones de Tel Aviv.
Hezbolá, por su lado, llorando la partida de su soldado estrella. Aunque, ojo, prometen represalias. Mientras, desde Gaza hablan de casi 500 infracciones de Israel y más de 300 muertos en esta onda desde octubre. Una locura.
Ah, pero espera, ¿la guinda del pastel? Que Estados Unidos tenía a Tabatabai en su mira desde 2016. Vaya, vaya. Y mientras Israel e Israel, diciendo que no dejarán que Hezbolá se arme otra vez. Y el Papa a punto de visitar la región… no, para nada incómodo el timing.
En resumen, Beirut llena de sirenas y caos, con los libaneses corriendo por su vida. Las balas aéreas de Isarel dejaron un escenario apocalíptico. ¿Y qué hace Hezbolá? Responder o quedarse callado, ¡vaya dilema!
Y en esto, el Líbano gritando que Israel viola alto al fuego, con ocupaciones indebidas y ataques a civiles. Pero, vaya casualidad, ahora Hezbolá parece tener un arsenal secreto en el sur. Un juego de apariencias y escaladas peligrosas que solo traerán más sangre y miedo.
Así que prepárense, que la cosa se pone fea entre Israel y Hezbolá. Y lo que es el Líbano, ardiendo en llamas mientras los líderes deciden si lanzarse a la locura total o conservar un poco de cordura en medio del caos. ¡Quién da más, señores! SinFiltroNews.com, informando sin pelos en la lengua.
