La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio luz verde a que los colegios del país puedan desafiar las restricciones a la venta de comida chatarra. ¡Viva la obesidad infantil! ¿Para qué limitar la basura que comen nuestros hijos en las escuelas?
¿Qué demonios es esto? El Pleno de la Corte permitió que las instituciones educativas impugnen las medidas, alegando que les imponen responsabilidades directas. ¡Claro, mejor nos llenamos de frituras y refrescos azucarados en pleno receso escolar! ¿Quién necesita salud cuando puedes tener problemas de obesidad y diabetes?
La SCJN tuvo que intervenir para resolver una «contradicción» entre tribunales. ¿De verdad había alguna duda sobre si las escuelas podían solicitar la suspensión por las restricciones? ¿O es que les hace falta un dibujo para comprender que la comida chatarra es dañina para la salud?
Ah, pero no se emocionen tanto, que el fallo no autoriza la venta libre de productos prohibidos. ¡Ah, qué alivio! Solo reconoce el interesse de las escuelas para pedir medidas cautelares. ¿Por qué detener la epidemia de obesidad infantil cuando podemos hacer más dinero vendiendo comida basura?
Los lineamientos castigan a los planteles si permiten la venta de alimentos no autorizados. ¡Que mal plan cuidar la salud de nuestros niños, mejor hagamos caso omiso y sigamos envenenándolos con productos procesados! Gracias, Corte, por respaldar la mala alimentación de nuestros pequeños.
Y como premio, la ministra Esquivel redactará la jurisprudencia para volver a plantearla. ¿En serio? ¿No hay cosas más importantes en las que gastar tiempo y recursos judiciales? ¡Bravo, México, siempre priorizando lo que realmente importa!
