Estados Unidos, esa potencia mundial tan comprometida con la paz global que no puede esperar para meter sus narices en los conflictos ajenos, está promoviendo un plan maestro para establecer una fuerza internacional en Gaza. ¿Por qué ahora? Bueno, después de dos años de ofensivas entre Israel y Hamas, el Tío Sam se siente con la moralidad suficiente para intervenir. ¡Qué lindo!
Según fuentes citadas por The Associated Press, el documento plantea la presencia de tropas extranjeras para desmilitarizar Gaza y retirar las armas de los grupitos armados no estatales. Porque ya saben, ¿quién necesita un Consejo de Seguridad de la ONU cuando tienes a Trump liderando la causa, verdad?
Por supuesto, los países árabes están interesados en echar un ojito, pero solo si la legitimidad de la resolución de la ONU les da airecito. ¡Ah, claro! ¿Por qué no esperar a que la entelequia de la ONU dé el visto bueno antes de empezar a reconstruir un lugar devastado por la guerra?
El plan prevé que esta tropita multinacional se quede en Gaza hasta 2027, haciendo de las suyas por allí para garantizar paz y seguridad… ¿O acaso es para asegurar los intereses de las superpotencias en juego? Y, cuidado, que tendrán que trabajar codo a codo con un «Consejo de Paz» temporal. O sea, ¿no podemos simplemente dejar que los palestinos se gobiernen a sí mismos? Nah, qué aburrido.
Mientras tanto, Qatar grita que hay que reconstruir Gaza y ayudar a los palestinos a levantarse. ¡Qué generoso, después de juntar tanta guita! Y la ONU, la buena y vieja ONU, preocupada por las violaciones al alto el fuego y por Hamas con armas. Por supuesto, Israel tiene restricciones… porque sí.
Y luego aparecen Jordania y RU pidiendo seguir con la calma. ¿Todo bien? ¡Ah, claro! Mientras 75 mil desplazados se apretujan en refugios insalubres y dañados. ¡Qué barbaridad! Pero ¿quién se hace cargo de toda esta pachotada, señores líderes mundiales? ¡Son todos una joyita!
