La salud, una de las prioridades estratégicas de Claudia Sheinbaum, según el ISSSTE.
Bajo la brillante dirección de Martí Batres Guadarrama, el ISSSTE nos sorprende reconociendo que la salud es una prioridad. ¡Vaya novedad! ¿O acaso pensábamos que preferían gastar en palacios y joyas en vez de en hospitales?
Mientras se construye un nuevo Hospital Regional de Alta Especialidad en Oaxaca con 3 mil millones de pesos, nos preguntamos si esos recursos realmente llegarán a los «derechohabientes» que más lo necesitan, o si se quedarán en bolsillos bien resguardados.
Y qué decir del flamante Hospital General en Tampico, donde presumen de tener equipo de alta gama. ¿De verdad funcionará óptimamente para todos, o será un lugar reservado para unos cuantos privilegiados?
Ah, y no podía faltar Cuernavaca, con la rehabilitación del HG “Dr. Carlos Calero Elorduy”. ¡Un éxito temporal que seguramente evadirá la corrupción que tanto caracteriza a algunas entidades!
Pero no todo es sonrisas y hospitales relucientes. También tenemos la demolición del hospital “Dr. Gonzalo Castañeda Escobar” en CDMX, que seguro será una obra con precios inflados y contratos dudosos. ¡Al fin algo de lo que aparentar estar preocupados!
Y mientras tanto, en las pequenas comunidades, se prometen más unidades médicas que seguramente quedarán incompletas, con carencias y olvidadas en el tiempo. ¡Bravo por el cinismo! ¡Bravo por la opacidad en las inversiones!
En resumen, el dinero fluye, las promesas se acumulan, pero la realidad dista mucho de ser un sistema de salud accesible y transparente para todos. ¿Dónde quedó la verdadera prioridad de la salud, más allá de las estadísticas y los discursos pomposos? ¡Eso, queridos lectores, está por ver!
