Desde Campeche, se cuecen habas. En plena gira de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, sale con el discurso de «Es tiempo de mujeres». Sí, porque ahora solo es cuestión de género para dar vales de despensa.
La Pensión Mujeres Bienestar es la nueva sensación para las mexicanas de 60 a 64 años, reconocimiento a toda una vida de trabajo. ¿Y el resto? Ah, no importa, solo importa el grupo selecto. Tal cual.
Con este giro argumental, nos cuentan que ya son casi 3 millones de mujeres recibiendo este «beneficio» en su tarjeta del Banco del Bienestar. ¿Qué sigue, medalla al mérito materno? ¡Ah, no! ya tienen la Pensión de Adultos Mayores al cumplir 65 años. ¡Vaya privilegio!
Pero, ojo, que según la señora Montiel, esto no fue un favor ni una dadiva, ¡claro que no! Fue un acto de «justicia», como si las mexicanas estuvieran esperando a Dios por años. Al parecer, con la varita mágica de la Presidenta, se solucionan todas las desigualdades.
Ahora resulta que la historia de México la escriben las mujeres, pero con estos actos más bien parece un guion adaptado al cine. ¿Escriben la historia o les dan guiones para memorizar? Una cosa es clara, nada en este sistema es justo, seamos honestos.
Así que en este circo de la transformación, donde las mujeres son las trapecistas de la política, parece que el show debe continuar. ¿Quién será el próximo acto? La Pensión Madres de Triple B, porque a este paso, todo es posible. ¡Menudo espectáculo!
