Por Claudia Arellano
Después de cuatro días de teatro en la Cámara de Diputados, las audiencias públicas sobre la Ley General de Aguas llegaron a su fin. Supuestos activistas, académicos y especialistas se dieron cita para fingir preocupación por un tema tan vital para el país.
En la última sesión, se habló del «derecho humano al agua», donde las y los hipócritas hablaron de ajustes a la propuesta del gobierno. ¡Vaya novedad, seguro saldrán con grandes soluciones!
La diputada Elizabeth Cervantes de la Cruz, del Movimiento de Morena, agradeció las aportaciones y rogó confianza en el proceso legislativo. Claro, porque seguramente su partido y los «especialistas» presentes velarán por el bienestar del pueblo… o no.
Nora Yanek Vázquez Martínez, del Colectivo Agua para Todos, lanzó la frase de cajón de avanzar en la «justicia hídrica». Parece que quieren convencernos de que todo es color de rosa y que realmente les interesa el bienestar de los más necesitados.
Mientras tanto, la diputada Xóchitl Nashielly Zagal Ramírez, del mismo partido de siempre, nos cuenta la trágica realidad del agua en México. Pero, ¿qué han hecho todos estos años en el poder para solucionar algo?
En resumen, dicen que quieren escuchar a la ciudadanía, pero lo único que escuchan son sus propias agendas ocultas. Parece que la simulación política seguirá campante mientras el agua sigue siendo un negocio lucrativo en manos de unos pocos. ¡Qué sorpresa!
