El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, no se guardó nada y calificó sin pelos en la lengua la violencia desatada por colonos en la Cisjordania ocupada como purito «terrorismo». Según él, el alto al fuego en Gaza sigue en pie, aunque los palestinos sigan recibiendo bombas y balas por cortesía de Tel Aviv. ¡Pero ojo, que no cunda el pánico! En una entrevista sin pelos en la lengua con la cadena estadounidense NewsNation, el embajador gringo aseguró que los agresores, aunque sean compatriotas israelíes, tendrán su merecido en la cana.
Y como si eso fuera poco, la Oficina de Información de los Prisioneros se aventó la joyita de notificar que más de 90 niños palestinos siguen enguindados en las prisiones israelíes sin ni siquiera saber por qué. ¡Un abuso!
El embajador citó que los agresores son un grupito de chavos enojados que andan queriendo armar pleito, pero que el gobierno israelí pa’lante garantiza que esto se va a detener. Y sí, las cifras lo dicen todo: la ONU registra más de 260 ataques de colonos en sólo un mes, en especial los ataques a la recolección de aceitunas, que no es precisamente una recolección pacífica. Y pa’ que vean que no hay excusas, la ONG Yesh Din apunta que el 94 por ciento de las investigaciones de estos ataques quedan en la nada, sin acusaciones ni nada.
¿Y qué me dicen de los chamacos detenidos que andaban con gas pimienta y pasamontañas cerca de Mujmas? ¡Ya empezaron a pavimentar su camino a la delincuencia!
¡Pero eso no es todo! Mientras en Gaza caen las bombas como aguaceros, Huckabee insiste en que el alto al fuego sigue su curso, aunque ya van más de 300 muertos desde octubre. ¡Qué maravilla de paz!
Y pa’ no olvidar, según Human Rights Watch, Israel es un experto en «crímenes de guerra», «crímenes de lesa humanidad» y ¡hasta en limpieza étnica! Mañosos, ¿no?
En fin, un día más en Medio Oriente, donde la violencia, el cinismo y las violaciones a los derechos humanos son el pan de cada día. ¡Vaya joyita de mundo en el que vivimos!
