La empresaria tailandesa Jakkaphong ‘Anne’ Jakrajutatip, dueña junto con el mexicano Raúl Rocha Cantú del timbre Miss Universo, ha metido las cuatro. Resulta que a la tailandesa se le perdió el rastro tras ser acusada de liderar una red de corrupción por 16 millones de dólares, mientras que su compinche mexicano es prófugo aquí por estar enredado en tráfico de armas, drogas, y huachicol. ¡Tómala!
La bolsa de valores tailandesa congeló todos los bienes de Jakrajutatip durante 180 días y la puso en la lista negra por sus tranzas financieras. La acusan de ser mano negra en engatusar a un inversionista con bonos falseados como peluca de monkiosa. ¡Guau!
La tailandesa es la reina del fraude, con trucos de despilfarro de lana, contratos de parches y cifras inventadas. Tanto que su JKN Global Group fue expulsado del mercado de valores por trampa-detectora. Pero Anne, al más puro estilo del ratón Lázaro, desapareció en acción antes de su juicio final.
En cambio, su compita Rocha Cantú se aventó al ruedo de Miss Universo comprando el 50%, pero si pensabas que eso era para ayudar, ¡estás de aye! El vato se fue con la finta y huyó a esconderse por ahí. En México, lo acusan de ser socio de los malandros: CJNG, La Unión Tepito, Cartel del Golfo, y FEGS, dándoles gasolina robada y armas.
Este jeque-empresario usó su empresa como fachada para lavar lana sucia del narco y hacer negocio con el crimen organizado. Ahora que lo buscan para ponerlo a bailar ante la justicia, el wey se fue de pachanga por ahí sin dejar rastro. ¡Qué talento!
