José Antonio Kast es el nuevo ‘capo’ de Chile, luego de arrasar en las urnas con más del 59% de los votos en la segunda vuelta electoral. Un golpe a la izquierda que deja a Jeannette Jara mordiendo el polvo con un pobre 42%. ¿Pero qué pasó en Chile? ¿La seguridad, la migración y el desgaste del gobierno saliente sacaron a relucir la cara más conservadora del país?
Kast, del Partido Republicano, que suena a dictadura pura, supo surfear la ola del miedo a la delincuencia y las peleas en la frontera con Perú y Bolivia. Un tipo que promete mano dura, control migratorio policial y sacar a patadas a quien no le guste. ¡Qué simpático!
En la vereda contraria, Jeannette Jara y su apoyo comunista no convencieron ni con chicles. La gente, harta, hasta en las zonas de ‘progre’, prefirió votar por Kast. ¡Vaya, la izquierda en aprietos!
¿Y qué opinan los chilenos? Bueno, no más que están cansados de tanta violencia y descontrol. El ‘longi’ Kast promete orden, mano dura y cortes en el gasto público. ¡Toda una joyita!
Y para rematar, un Congreso dividido, con un Senado en equilibrio y una Cámara Baja al borde del caos populista. ¡Esto parece un circo en pleno!
Pero eso no es todo, Kast se une a la lista de líderes de derecha en AL, como Milei en Argentina, Noboa en Ecuador y Bukele en El Salvador. ¿Será que la moda de la ultraderecha está en boga? ¡Parece que sí!
Y para rematar, no faltaron los halagos de los conservadores del continente hacia el nuevo ‘macho alfa’ de Chile. Todo un espectáculo digno de aplauso. Kast se pone la banda presidencial el 11 de marzo. ¡A esperar los ‘milagros’ en Chile, señores! Y todo gracias a la delincuencia. ¡Qué país!
