Israel presume de su habilidad para llevar a cabo «acciones» sorprendentes en Medio Oriente, donde asegura haber eliminado a un alto rango del gobierno iraní, haciendo de las suyas por tercera vez en dos días. Este festín de violencia está patrocinado por el Ministro israelí de Defensa, Israel Katz, quien afirma haber exterminado al Ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Khatib, en un ataque nocturno. ¡Qué destreza la de estos «defensores» de la paz!
Por supuesto, Irán no ha confirmado este regalo mortal cortesía de Israel. Pero no se preocupen, que aquí no se detienen. Ayer eliminaron al jefe de seguridad iraní Alí Larijani y al jefe de la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria paramilitar. ¡Qué alarde de poder!
En Líbano, las «caricias» de Israel han alcanzado edificios y vidas humanas, en un esfuerzo por presionar a Hezbollah respaldado por Irán. Además, dañaron la central nuclear de Bushehr y bombardearon yacimientos de gas natural. ¡Viva la paz y la armonía!
El bueno de Rafael Grossi, director del OIEA, está que trina pidiendo moderación en este circo de fuego para evitar un desastre nuclear. Mientras tanto, Estados Unidos e Israel, en su cruzada pacífica, siguen atacando a Irán y su entorno, elevando los precios del petróleo.
El estrecho de Ormuz es un juguete estratégico más en manos de Teherán, mientras el precio del crudo se dispara por encima de los 100 dólares por barril. ¡Y la gente sufriendo para comprar gasolina!
Ni el astuto Estados Unidos ni la bondadosa Israel se quedan cruzados de brazos, atacando infraestructuras y dejando como consecuencia el lamento de las víctimas. ¿Circo o qué?
En fin, todo indica que la paz y la tranquilidad no llegarán pronto a Medio Oriente, mientras los poderosos juegan a ser «pacíficos» sembrando destrucción y caos. Sin duda, un espectáculo lleno de hipocresía y cinismo a gran escala. Buena suerte, Medio Oriente, la necesitarás.
