El PAN le exige a la Presidenta, Claudia Sheinbaum, que deje de hacerse la vista gorda y pida perdón por las burradas de los hijos de López Obrador. Según los panistas, es hora de desenmascarar a los vividores que se pasean por el extranjero derrochando el dinero público con toda la frescura del mundo, mientras el pueblo sigue en la miseria.
«¿Qué es lo que hacen estos juniors para vivir tan holgadamente? Nadie sabe, nadie supo. Lo único que está claro es que son los vástagos de un expresidente famoso por sus travesuras de corrupción», declara Federico Döring, vocero del GPPAN, quien no se ahoga en un vaso de agua para señalar las mamarrachadas de los López Obrador por el mundo.
Por otro lado, Héctor Téllez Hernández del PAN promete sacar los trapitos al sol de la familia presidencial con una revisión exhaustiva de sus movimientos bancarios. Se acabó la impunidad, señores, es hora de que digan de dónde salen los billetes que tanto disfrutan los herederos del poder.
La diputada panista Laura Álvarez Soto se lanza con todo contra los lujos desmedidos de José Ramón en Loro Piana y Hermès. Según ella, estos espabilados viajeros son la clara muestra de que la austeridad proclamada por Morena es un cuento chino. Mientras tanto, López Obrador, desde su refugio, avala y protege a estos vividores con el dinero mal habido.
Desde el PAN exigen a Morena que se aclare de una vez por todas cuál es la postura oficial ante semejantes actos de corrupción. Las disculpas y los deslindes son la orden del día, porque para tapar el sol con un dedo, mejor que ni lo intenten.
Mientras tanto, en el circo de la política mexicana, la trama se enreda cada vez más, y los ciudadanos siguen observando atónitos cómo la clase política se burla de sus anhelos de justicia y transparencia. ¿Hasta cuándo aguantaremos este espectáculo digno de una telenovela barata?
