En un movimiento digno de Hollywood, las autoridades federales decidieron dar un golpe al estilo Breaking Bad, desmantelando y destruyendo laboratorios secretos de metanfetamina en Durango, Sinaloa y Michoacán. ¡Sí, señores, estamos en México, no en la serie de Netflix!
La acción fue tan coordinada que hasta se olvidaron de invitar a la fiesta al Chapo Guzmán. La Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional se juntaron como los Vengadores para esta mega operación de película.
En Durango, específicamente en Carricitos, encontraron un laboratorio clandestino que escondía casi una tonelada de precursores químicos y 1,150 litros de la droga de moda. Todo fue destruido, como en esas pelis de acción donde no dejan ni las cucarachas.
En Sinaloa, en Los Cedros, otro laboratorio secreto fue desmantelado. ¡Oh sorpresa! ¡750 kilos de droga! También se aseguraron más precursores químicos, porque nunca hay suficiente para la fiesta.
Pero no podía faltar Michoacán, donde en La Escondida, como si fuera un chiste malo, hallaron otro laboratorio. Esta vez solo 9,700 litros y 500 kilos de precursores químicos. Pero tranquilo, definitivamente no estaban jugando a las escondidas.
Los federales lograron «destruir» todos los equipos y precursores químicos para evitar que las sustancias ilícitas lleguen a nuestras tan puras y ejemplares calles.
El comunicado terminó con enlaces a WhatsApp y felicitaciones para La Razón por mantenernos informados de lo terrible y emocionante que es vivir en esta tierra de nadie. ¡Viva México, cabrones!
