La Presidenta casi santa de México, Claudia Sheinbaum Pardo, soltó la bomba este miércoles: ¡la súper computadora más grandota de América Latina viene en camino! Sí, la misma que pretende fortalecer la soberanía tecnológica de este país de contrastes e inequidades.
En su show mañanero, la chava resaltó que esta joyita va a impulsar ciencia y tecnología de alto calibre en campos como modelos meteorológicos, climáticos, análisis de riesgos, prevención de desastres, procesamiento de imágenes en la agricultura y el desarrollo de mentes artificiales. Suena, ¿no?
La cosa es que el tal Jorge Luis Pérez Hernández, director de las panzas tecnológicas, soltó el chisme: la computadora gigante se conectará con el Centro Mexicano de Supercómputo y jugará en el mismo equipo que el Centro de Supercomputación de Barcelona (BSC). ¡Una joya de la corona!
Después del espectáculo, se firmó el acuerdo con los cuates del Centro Nacional de Supercomputación de España y nos adelantaron el jueguito: en 2026 estaremos jugando con fuego, tech-fire, claro.
Pero ahí no para la cosa, la titula Rosaura Ruiz Gutiérrez, que calienta silla en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), la misma que se aventó un perreo intelectual y juró que habrá investigación científica y tecnológica, especialistas enlatados, transferencia de tecnología, y hasta van a crear sus propios cerebritos nacionales y artificiales. Inspirador, ¿no?
La cereza en el pastel es que se espera que el Centro Mexicano de Supercómputo arranque operaciones de prueba en enero de 2026 y se juegue con los perritos calientes del Sistema de Alertamiento Masivo del país, así como otras plataformas foráneas. ¡Qué bonito! ¿Será que para entonces tendremos 5G? ¡Ay, ay, ay, ay! ¡Qué emoción!
