GOBS Y 4T SE LAVAN LAS MANOS ANTE LA VIOLENCIA EN MARCHA Z
Por Yulia Bonilla
Morena, en un acto de hipocresía deslumbrante, decidió acusar a los manifestantes de la Generación Z de ultraderechistas disfrazados y desesperados por manchar la imagen del actual Gobierno, aunque se les olvidó mencionar que su tan anhelada movilización se quedó más sola que el presidente en una rueda de prensa sin teleprompter, con más políticos que jóvenes y con tanto entusiasmo como una tortuga en un maratón.
La Presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, atacó la marcha argumentando que carecía de jóvenes, desestimando la propia existencia de los millennials, gen Z y demás especímenes de la juventud, y culminando su show diciendo que era todo un montaje bien producido de Hollywood. ¡Qué valiente!
Según la dirigente, la cantidad de asistentes fue menos sorprendente que los finales de telenovela de Televisa, y que hasta el tianguis de los sábados tiene más afluencia. Pero para Morena, cualquier cosa que no supere a las marchas de AMLO es un fracaso absoluto.
Los representantes de la 4T en el Congreso mostraron su indignación ante los hechos violentos, condenando los daños a bienes públicos y las expresiones misóginas, aunque su memoria parece ser más corta que la lista de promesas de campaña incumplidas.
Mientras tanto, los senadores de la 4T se apuraron a desligarse de los actos vandálicos, afirmando que no están en contra de la manifestación pacífica, pero si tiene un toque de extrema derecha, mejor le dan la vuelta. ¿Eso de la reconciliación y el diálogo también aplica en estas situaciones, o se les olvidó incluirlo en la receta?
Finalmente, los gobernadores de Morena se sumaron al circo repudiando la violencia en las marchas, aunque se mostraron más preocupados por la posible infiltración de actores con agendas ajenas al bienestar común. ¡Mejor tarde que nunca para mostrar un poco de preocupación!
En resumen, entre acusaciones, hipocresía y lavado de manos, GOBS y 4T repudiaron la violencia en la marcha Z, como si no tuvieran nada que ver con la polarización y la crispación que ellos mismos han alimentado. Pero claro, siempre es más fácil señalar desde arriba que hacer algo al respecto. ¡Qué admirable!
