A solo siete días del desastre, el alcalde de Coyoacán, Giovanni Gutiérrez Aguilar, anunció con bombo y platillo el inicio de la segunda fase para atender a las víctimas de la explosión en Paseos de Taxqueña. ¡Qué emoción, todos a celebrar!
Según el alcalde, ahora la prioridad será ayudar con los gastos de renta mientras el gobierno «atento y servicial» de la Ciudad de México repara el edificio. ¡Qué generosos, ni los Reyes Magos se comparan!
¡Pero espera! Para entregar estos «apoyos» necesarios, deben seguir un riguroso proceso administrativo, porque claro, todos sabemos que con dinero público hay que seguir las reglas, ¡qué novedad!
«Ya estamos en la segunda fase de la tragedia». ¡Bravo, un aplauso para el gobierno que sigue avanzando! Mientras tanto, siguen manteniendo a las familias en hoteles del sur de la ciudad, ¡todo un gesto de humanidad y solidaridad!
Casi como Superman, este súper alcalde agradece a la Jefa de Gobierno y a todito su equipo de la alcaldía por trabajar arduamente en esta emergencia. ¡Qué maravilla de coordinación! Hasta las Fuerzas Armadas se sumaron al show, perdón, a las tareas de «auxilio» a la «pobrecita» población.
Un dato importante para que nos pongamos al corriente: ¡15 edificios dañados y 16 casitas afectadas! Pero tranquilos, ya repararon ¡4 edificios! Se puede respirar tranquilos, ¡qué eficiencia!
Este alcalde tan humanitario también agradece a los vecinos por su apoyo solidario, ¡todos unidos por el show de esta tragedia! Y claro, no podían faltar los voluntarios que aportaron su granito de arena en esta obra maestra de circo. ¡Ah, y por suerte no se perdió ninguna vida en este espectáculo!
¡Qué milagro, en una semana desalojaron a 2,500 personas, se comieron caliente tres veces al día y sacaron 15 camiones de escombro! Un trabajo maravilloso en el que todos pusieron su granito de arena, ¡bendito sea el teatro de la tragedia!¡Viva México, cabrones!
