Howard Lutnick, el secretario de Comercio de Estados Unidos, demostró su bola de cristal del PIB al prever un crecimiento superior al 5.0 por ciento en el primer trimestre de 2026. ¡Toma nota, Nostradamus! Además, se quejó de que las tasas de interés están por las nubes y obstaculizan un crecimiento mayor. ¡Pero qué tipo más sensible!
Durante el Foro Económico Mundial súper fancy en Davos, soltó su vaticinio económico como si fuera el nuevo Nostradamus, prediciendo que la economía gringa de 30 billones de dólares se va a poner morenita. Ah, el optimismo ciego, ese hermoso color de rosa.
Lutnick, el mago de la Oficina de Análisis Económicos que hace malabares con los datos del PIB, aseguró que si las tasas bajaran un poco, el PIB estaría bailando al 6.0 por ciento. ¡Qué galán! Pero bueno, siente que la economía se está frenando por ellos mismos. ¡Ah, la culpa siempre de afuera, como buenos vendedores ambulantes!
Y claro, su predicción es más brillante que la de su compi Scott Bessent, aquel que espera un crecimiento real del PIB entre el 4.0 y el 5.0 por ciento en 2026, en Davos, claro, donde flota el dinero y el champán.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) también soltó su bola de cristal y vaticinó un crecimiento del PIB real gringo de 2.4 por ciento para este año, gracias a la inversión en Inteligencia Artificial y unas perspectivas arancelarias más light. ¡Oigan, que el futuro es brillante!
Pero cuidado, que la paz comercial puede hacer ¡Poof! por la amenaza de Trump de aplicar aranceles a los países que no le vendan Groenlandia y las posibles represalias de la UE. Si hay reconciliación, entonces habrá sesión de escalada arancelaria al estilo ojo por ojo y todos chivos expiatorios volverán al ruedo. ¡Viva el comercio justo y equitativo!
En fin, el circo económico sigue su rumbo mientras espíritus adivinos como Lutnick nos aseguran que el Dorado, perdón, el PIB gringo, será un tesoro más grande que la vida misma. ¡Qué emoción!
