¡Alerta! México, ese país sísmico donde tiembla más que las corrupciones del gobierno. Especialmente en el sur: Guerrero, Chiapas y Oaxaca. Y claro, en la capital, así, pa’ mantenernos vivos.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) está al tiro con los temblores, desde los más brutales hasta los peques, tipo los que ni sientes si estás en el amontonadero. Como en CDMX, ¿o te crees que no retiembla?
Claro, los tembletes son como el clásico del Calamaro, siempre están ahí. Y cuando hay uno que de veras se pone loco, ahi sí neta, se pone la cosa buena y tienen que mostrarse, pa’ que veamos que no es mamón.
Pero vamos al grano, hoy 27 de diciembre, el show de los tembloritos inició con un 4.0 que sacudió a Matías Romero, Oaxaca. ¡Eso! Despertando a la raza a las 1:33 AM, qué pinche emoción, ¿no?
Luego, pa’ que no se queden dormidos, otro 4.0, pero ahora desde Unión Hidalgo, Oaxaca, a las 7:25 AM. Y a las 9:12 AM, pa’ variar, un 4.2 en Guerrero pa’ mantener a la banda activa.
El SSN, echándole el ojo a todo eso, palomeando donde tiembla y donde aguanta el golpe. O sea, chequeando si la fiesta sigue o si ya va siendo hora de apagar la música.
Así que, si un temblor te agarra de sorpresa, acuérdate de las medidas pre, duran, y post temblor. No vaya a ser que te pille chillando a lo loco sin saber ni qué onda. Agáchate, ponte en un lugar chido, y agarra tus cosas, ¡ni que fueras a dejar tu botellita guardada!
Y pa’ los curiosos del chisme sacado de un sismo, camaradas, manténganse informados por canales que sí traen la posta, y neta, no anden de chismosos soltando rumorcitos, que de temblor puede ser más feo el remedio que la enfermedad.
Ah, y si quieres más notimatón, nos echamos un clavado a La Razón, donde hasta del más mínimo temblorcito sacan titulares. Porque, o sea, es pa’ que la gente sepa, ¿no?
Y tú, si quieres ser de los que siempre están al tiro de lo que pasa en este suelo, ándale, súmate al canal de La Razón en WhatsApp. Recuerda, gente informada, La Razón, no vaya siendo que te cargue el temblor por andar desprevenido. ¡Nos leemos!
