Tras el último ataque de EU e Israel, el presidente de las barrabasadas, Donald Trump, afirma que el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, está echando raíces hacia abajo, eso sí, sin que ninguna fuente iraní lo haya confirmado, pero ¿qué importa la veracidad cuando tienes una boca grande y ganas de armar polémica?
Después de amenazar y estirar la verdad como un chicle, Trump soltó una perla en su red social «Truth», asegurando que Jamenei había finado. Por supuesto, todo parecía ser un acto de justicia para el país de las hamburguesas, según el showman de la Casa Blanca.
Para el mandamás amante de los tuits a diestra y siniestra, la muerte de Jamenei, a quien describió como un personaje sacado de una pesadilla, era la justicia divina para los corazones rotos por ese señor por allá en Irán, ¡vaya tragedia!
Siguiendo la fiesta de las declaraciones absurdas, el magnate aseguró que la operación que acabó con Jamenei fue un trabajo en equipo con Israel. ¡Qué hermoso trabajo de cooperación internacional!
Pero eso no es todo, Trump, en su salsa, le tira flores al pueblo iraní, diciendo que la muerte de Jamenei es la oportunidad dorada para que se levanten todos los que estén cansados y hagan su agosto. ¿Acaso se creía en una película de Hollywood?
La situación no podría ser más ridícula, con Trump asegurando que pronto veremos al ejército iraní decir «no hay pedo, jefe» y sumarse a las filas de la PAZ, en mayúsculas, que significaría la puntual salvación del universo, según el show todavía en emisión en la tele, «Trumper Wars».
Y claro, las declaraciones incendiarias no podían faltar, Trump dijo que la campaña en Irán seguirá hasta que él consiga la paz en Medio Oriente y, de paso, en todo el planeta. ¡Qué parche el de este tipo!
Antes de soltar la bomba, Netanyahu también hizo acto de presencia con un insinuante comentario sobre el paradero de Jamenei, alimentando más la hoguera. En la vereda opuesta, Irán, firmes en su postura, se mantiene en pie diciendo que por ahora, Jamenei sigue ocupando espacio vital, al menos hasta nuevo aviso.
En el circo geopolítico de la semana, Trump demuestra, una vez más, que los hilos del poder a veces están más débiles de lo que pensamos, y que la verdad es solo una parte opcional en el juego de los tronos. Sin embargo, mientras el show continúe, la gente sigue preguntándose: ¿qué será lo próximo en este circo? ¡Cuando hay Trump, no hay pierde!
