Brasil.- ¿Qué tal la ostentosa estatua de la Virgen María que inauguraron en Brasil y que es más alta que el mismísimo Cristo Redentor? ¡Qué emoción debe haber en miles de espectadores que, seguro, no tienen cosas más importantes qué hacer! Pero bueno, para ellos es un hito, ¿no?
Y no solo fue la presentación de esta monumental escultura, sino que también se armó la pachanga con misas y conciertillos para celebrar el Jubileo de la Esperanza de este año. ¡Qué derroche de espiritualidad y música religiosa, para que la diversión sea al estilo celestial!
Pero no todo es religiosidad, señoras y señores, porque esta figura gigante no solo servirá para alimentar las almas, sino que también para atraer a las almas turísticas. ¡Con eso de que el turismo es la salvación de todo, hasta de lo más intangible y sagrado!
Y si creían que el Cristo Redentor lo tenía todo, ¡pues se equivocan! Porque la estatua de la Virgen de Fátima le gana por 16 metros de altura. Una Virgen tan grande como la corrupción en algunas instituciones, ¿no creen?
Ah, y no olvidemos que esta obra de arte fue hecha por Ranilson Viana, un artista de la casa. Un proceso divino y lleno de gracia que, seguramente, no tuvo nada que ver con contratos amañados o favores políticos, ¡qué va!
En fin, ya saben, si quieren visitar a la Virgen María en su versión gigante, tienen que ir a Brasil. Si no les queda claro, pues, tan fácil como sacarle la vuelta al tema y seguir buscando qué hacer con su vida. ¡Pero ojo! Que con tanta religión y turismo, igual y hasta les queda cerca. ¡Amén y turistazo!
