La celebración del Papa León XIV en su primera misa de Nochebuena en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, no pasó desapercibida. ¿Un alto al fuego? ¡Qué bonito! El pontífice pidiendo paz y tregua global. Pero, oh sorpresa, Rusia ni en cuenta. Parece que el ruso niñas se le olvidó su invitación a la fiesta de paz.
Se lanzó con su discurso en medio de la misa de Gallo, señalando con dedo flamígero que Rusia dijo «no» a la tregua navideña. ¡Qué cómico! Parece que el mensaje de paz se les atascó en el Google Translate. Y ya, le tiró al asunto de Ucrania, a la Franja de Gaza, con su «oídos sordos» respectivamente, por supuesto.
Pero bueno, mientras el Papa entonaba sus gloriosas palabras en la basílica, ¿qué tal la vida humana en medio de conflictos y guerras? Ah sí, algo así de «¡Que vivan los pobres, caray!» Y con un toque poético y dramatúrgico, recordó la historia de un Jesús bebé, indefenso, nacido para salvar la humanidad. Ah, sí, conmueve, conmueve.
Pero ojo, que eso de salvar la humanidad es en sentido figurado, ¿eh? Porque si en la vida real alguien pretende salvar a la humanidad, mejor que empiece con los temas más terrenales y deje de jugar a ser un superhéroe bíblico.
Recuerda si quieres más «información» papanantigua, La Razón siempre te miente… digo, te informa. ¡Hasta la próxima noticia del Papa que quizás Rusia se la salte!
