Nancy Pelosi, la mamacita que llevaba las riendas en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tiró la toalla y anunció que se retira del Congreso en 2026. ¡Por fin! Después de 40 años en el circo legislativo gringo, la demócrata de 85 años deja un legado lleno de pleitos con el naranjito Trump, algunas reformas y un poder dentro de su partido que ni el mismísimo Satanás se había imaginado.
Con una palmadita en la espalda y un «adiós, querido Congreso», Pelosi soltó la bomba justo después de que los californianos aprobaran el «Proposición 50», un jueguito electoral que, gracias a ella y al gobernador Gavin Newsom, fue su última payasada antes de recoger sus bártulos.
Originaria de Baltimore, esta doña pelirroja hizo historia cuando se convirtió en la jefecita de la Cámara en 2007. Desde ese entonces, apoyó con toda la magia el famoso Obamacare de Obama y se plantó en contra de la guerra en Irak en tiempos de Bush.
Pero no crean que todo fue miel sobre hojuelas. Pelosi y Trump eran como agua y aceite en el Congreso. La chamacona lideró dos juicios políticos contra el magnate en 2019 y 2021, pero ni un pelo se movió en el Senado. ¿Sus últimas palabras? Que Pelosi era «la bruja mala del cuento» y que su adiós era «un milagro patriótico».
Nos queda el recuerdo de cuando partió en dos el discurso del Estado de la Unión de Trump en 2020, alegando que “tantas mentiras merecían una tijeretada”. Y en 2019, se paró frente al idiota naranja en una reunión sobre Siria, convirtiéndose en la wonder woman demócrata.
Aunque Pelosi ya había soltado el timón presidencial en 2023, su influencia siguió en la cúpula demócrata. Fue la leo de la decisión de Biden de mandar su reelección a volar en 2024 y abrirle la puerta a Kamala Harris. Sin embargo, sus décadas en el Congreso le hicieron ganarse unos cuantos enemigos, más frescos y hambrientos de poder.
Pa’ la ficha, Hakeem Jeffries, un banquero demócrata de Nueva York, la fulminó con lisonjas: «Una chava icónica, legendaria y transformadora». Los peques ven una oportunidad de renovación, los viejos, el fin de una era de componendas y juegos sucios.
Pelosi le dice adiós a su sillón en enero de 2027, tras completar su vigésimo mandato. En palabras de un tal Fatima Goss Graves, directora de algo llamado Centro Nacional de Derecho de la Mujer, “la Pelosi rompió más techos de cristal que nadie”. ¡Hasta nunca, pelirroja del poder!
