**¡Operativos redentores!**
El Gabinete de Seguridad federal dejó claro quién manda en México, activando las alarmas del narco con decomisos millonarios y detenciones en nueve estados.
En Michoacán, 2.5 toneladas de cocaína valoradas en casi mil millones de pesos; una ganga para los narcos. Mientras tanto, en Baja California, agarraron a unos cuantos con más de 750 mil litros de diésel, parece que les encanta pasear con su propio surtidor.
En San Luis Potosí, un pillo intentó pasar más de 67,000 litros de combustible sin factura. En Hidalgo, el botín incluyó armas, vehículos robados y drogas; la fiesta de los malandrines.
Pero en Sinaloa, la joya de la corona: 11 kilos de fentanilo salidos de la nada, valuados en 37.5 millones de pesos. Todo parece un sueño, pero es la dura realidad del narco. Y para no quedarse cortos, casi una tonelada de metanfetamina y 920 kilos de mota hechos cenizas, además de 347 máquinas tragamonedas destruidas; parece el Fin de Año en Sinaloa.
¿Y la CDMX? Nada menos que siete bandidos atrapados en cuatro alcaldías, puros influencer del narco. Mientras, en Guerrero llenaron el tanque de la justicia con dos extranjeros llenos de armas, droga y parafernalia táctica.
Aguascalientes no se quedó atrás, un maleante a la sombra de todo el país enfrentó su destino. Pero tranquilo, todo enmarcado en la «Estrategia Nacional de Seguridad». Todo un circo organizado para la galera.
Hasta la próxima, en el siguiente capítulo de «México, tierra de narco y decomisos».
