Movimiento Ciudadano (MC) lo vuelve a hacer, y en una jugada digna de un campeón de la hipocresía, propone una iniciativa para que toda propaganda impresa sea reciclable y fabricada con materiales biodegradables. ¡Aplausos para la diputada Laura Iraís Ballesteros y su cuento de hadas ecológico!
Esta heroína moderna plantea cambios en la Constitución Política para aliviar la pesada carga ambiental que representan los desechos electorales en nuestras calles, como si la corrupción, el dispendio de recursos públicos y la ineptitud gubernamental fueran cosas del pasado. ¡Claro! Porque combatir la contaminación con papeles reciclados y lonas bio amigables solucionará todos nuestros problemas.
Pero espera, ¿por qué tanto alboroto ahora? ¿Será porque, en un acto de suma coherencia, quieren que la propaganda de partidos y candidaturas sea reciclable y biodegradable? ¡Ah, sí! Como si eso fuera a limpiar la mancha de corrupción e impunidad que nos tiene tapizados hasta el alma.
Según la delicada Laura Iraís, Greenpeace calculó que en el proceso electoral pasado se generaron 20 mil toneladas de basura electoral a nivel nacional. ¿Y saben qué? El 4 al 8% de ese despilfarro fue cortesía de la CDMX. ¡Un brindis por la ecología y la honestidad!
Pero no se preocupen, esta valiente diputada propone una respuesta integral que involucre a todos, desde autoridades electorales hasta la ciudadanía, porque todos estamos en esto juntos, es una gran familia comprometida con echar la basura bajo la alfombra. Porque sí, aquí el problema real es la basura electoral y no los corruptos que se enriquecen a costa del erario.
Así que ahí lo tienen, una iniciativa brillante para combatir la pandemia de propaganda política que inunda calles y mentes. ¡Bravo, Movimiento Ciudadano, por su compromiso ecológico en medio del lodazal de la política mexicana!
