Diplomacia frágil bajo presión militar
Washington y Teherán elevan la tensión ante posible ataque
Donald Trump espera un cambio de rumbo de Irán; este jueves se realizan pruebas navales con Rusia y suben el tono
Una imagen satelital muestra entradas de los túneles cubiertas de tierra en el complejo nuclear de Isfahán, el 10 de febrero. Foto: Reuters
La Casa Blanca reconocía ayer «pequeños avances» en las conversaciones con Irán tras la segunda ronda de contactos indirectos en Ginebra, pero ojo, que las diferencias sustanciales siguen ahí. La portavoz Karoline Leavitt soltó que sí hubo algo de progreso, pero que siguen «muy lejos» en varios puntos y que Trump seguirá viendo qué show se arma.
Sin poner fecha límite, Karoline insistió en que sería «muy sabio» para Teherán alinearse con Washington para evitar un posible ataque. Claro, apuntó que la diplomacia es la jugada número uno, aunque hay «muchas razones» para sacar los cañones.
Y claro, el magnate estaría meditando posibles ataques contra Irán en los próximos días, según lo que sueltan funcionarios citados por la CBS. Según esos chismosos, el republicano está pensando si lanzar la artillería durante pláticas con altos mandos militares.
Como si no fuera suficiente, el loco pidió al primer ministro británico Keir Starmer no «perder el control» de la isla Diego García, porque, quién sabe, podría ser útil en un conflicto.
Por si fuera poco, Irán anunció lanzamientos de cohetes, hizo ejercicios en el estrecho de Ormuz y hasta cerró parte del paso marítimo por ahí. Y luego presumió de estar de fiesta con Rusia en el mar de Omán y el norte del océano Índico. El líder supremo Alí Jameneí echó pa’ tras las amenazas gringas y dijo que vienen con todo.
Por su parte, Israel anduvo levantando alertas ante la posibilidad de una agresión coordinada. Fuentones le soplaron a la CNN que el gobierno de Benjamin Netanyahu anda de pláticas intensas a nivel de seguridad, mientras que el excomandante militar Amos Yadlin se aventó que están «mucho más cerca» de dar el primer golpe.
Mientras tanto, expertos encontraron nuevos chismes en imágenes satelitales que chismean fortificaciones frescas en el complejo militar de Parchín y entradas de túneles bajo tierra en instalaciones nucleares como Isfahán y zonas cercanas a Natanz. Jurarían que estas remodelaciones podrían complicar ataques aéreos.
