En pleno 25N, el gobierno federal se alista con el show de los «16 días de acciones contra la violencia hacia las mujeres». ¿Qué mejor forma de combatir la problemática que con palabras bonitas y estrategias de papel?
¡Atención, mundo! Los gobernadores salieron a declarar las maravillas que hacen en sus territorios para detener la violencia de género. ¿Será que por fin darán solución al infierno que muchas mujeres viven a diario?
En el circo matutino en Palacio Nacional, Ingrid Gómez Saracíbar, la subsecretaria del derecho a no ser golpeada, soltó la lista de chácharas y promesas para calmar a la ciudadanía. ¡Ojo, que ahora viene lo bueno!
Y para que no falte de nada en esta comedia, Citlalli Hernández, la secretaria de las mujeres, les mandó decir a los machitos mexicanos que dejen sus testosteronas a un lado y respeten. ¿Y qué tal si mejor se ocupan de educar a esos que no saben hacerlo?
Mientras tanto, Anís Burgos, la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, recordó el «Acuerdo de Xicoténcatl» para que todos los estados se pongan las pilas en defensa de las damas. ¿Lograrán hacer algo más que firmar papelitos?
Y no podía faltar la senadora Maru Micher, con sus grandiosas promesas legislativas que suenan como cantos de sirena. ¿Serán más que pura palabrería?
En resumen, mucho discurso, buenas intenciones, y poca acción contundente. Mientras tanto, las mujeres siguen sufriendo violencia, ¿cuánto más tendrán que esperar para ver un cambio real en este circo de falsas promesas? ¡Hasta que la justicia deje de ser un chiste!
