¡Atención, población! El Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA) ha soltado la sopa: los Protocolos Nacionales de Atención Médica (Pronam) se supone que van a salvar el sistema de salud en México. O al menos eso dice Marco Antonio García Ayala, quien lidera este descalabro.
Después de darse su taquiza en el evento de lanzamiento de la Estrategia Nacional de Integración de los Pronam, García Ayala se aventó el clavado de que esto va a facilitarles la vida a los trabajadores de salud para atender a la raza de forma más unida. ¡Qué emoción!
Y en un acto de teatro barato, agradeció al Secretario de Salud David Kershenobich por la invitación y soltó la perla de que estos protocolos no son más que un regalo para los trabajadores de la salud y para toda nuestra pasiva población.
Para colmo, el Consejo de Salubridad General está soltando al viento estos Pronam para que todas las instituciones de salud se hagan bolas con ellos. ¿La idea? Estandarizar la pachorruda atención médica en todo el país, como si fuera pan de cada día.
Ahora resulta que hay unos diez protocolos nacionales en acción. Desde atender las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, hasta seguir de cerca los primeros mil días de vida de los infantes. Ah, y tres protocolos de cáncer infantil para no perder la costumbre.
El colmo de todo esto es que nos quieren vender la idea de que estos protocolos son «prácticos» y ¡fáciles de entender! Qué bonito, ¿no? Pues no, esto sólo es una buena manera de hacernos creer que nos están cuidando cuando en realidad están más perdidos que burro en feria.
Así que ya sabes, si tienes la mala suerte de caer en manos de una de estas instituciones con sus maravillosos Pronam, cruza los dedos y encomiéndate a quien quieras, porque con tanto protocolo suelto, ¡quién sabe en qué acabarás!
