La Inversión Extranjera Directa (IED) proveniente de Estados Unidos sigue siendo la reina en México, alcanzando el descarado monto de 40 mil 871 millones de dólares en 2025, un alza de 10.8% comparado con 2024. Vaya, casi 41 mil millones de dólares que llegaron para «invertir» en un país lleno de maravillas y presidentes corruptos.
Ah, pero lo interesante no acaba ahí. Las nuevas inversiones se lucieron con un crecimiento del 132.9%, totalizando 7,378 millones de dólares. Mientras tanto, la reinversión de utilidades mostró su lado tacaño con una contracción del 3.7%, sin dejar de ser una suma millonaria de 27.6 mil millones de dólares. Qué drama, ¿no?
Pero, espera, que hay más. Resulta que Estados Unidos, ese vecino tan alivianado, se llevó la corona como principal patrón de la IED en México, aportando felizmente 15,877 millones de dólares, ¡casi el 39% del pastel! Ahora entendemos por qué tantos políticos mexicanos se sonríen en las fotos con sus amiguitos gringos.
Y como si la fiesta de los dólares no fuera suficiente, la Ciudad de México se codeó como la ciudad consentida para la IED, embolsándose la increíble cantidad de 22,381 millones de dólares. Mientras tanto, Nuevo León y el Estado de México recibieron sobras de 3,628 y 3,279 millones de dólares respectivamente. ¿Repartiendo las migajas, o qué?
¡Pero espera! Aunque pareciera un paraíso de dólares y reinversiones, hubo un pequeño tropiezo en el camino. Entre octubre y diciembre de 2025, el flujo de IED cayó en picada, perdiendo la nada despreciable cantidad de 5,026 millones de dólares. ¿La excusa? Pagos de dividendos y otras operaciones financieras culposas que mancharon la fiesta de los billetes verdes.
Pero no nos preocupemos, que al final del día, México sigue siendo la joya preciada de las inversiones extranjeras, donde las nuevas inversiones brillan como estrellas, las reinversiones andan de capa caída y las cuentas entre empresas prosperan, ¡qué maravilla! ¿Verdad? ¡Viva la IED y los negocios turbios!
