La Secretaría del Campo del Estado de México ha encontrado el primer caso de gusano barrenador en Tlatlaya. Sorprendentemente, el hallazgo fue en una cabra cuya herida no fue tratada adecuadamente. ¡Vaya sorpresa! Pero gracias al eficiente Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) confirmaron la desagradable presencia del gusano maligno.
En esta emocionante cacería de posibles casos, las autoridades se mantienen en alerta preventiva. ¡Qué emoción! La región sureña del Estado de México está que arde, literal y metafóricamente hablando. A pesar de ser un único caso por ahora, hay una ola de calor causada por el clima y la cepa caliente de este gusano que tiene a más de uno temblando.
Ganaderos, ¡ojo al parche! Se les pide estar al pendiente y reportar cualquier cosa sospechosa relacionada con el gusano barrenador. Además, revisen a sus animales y traten las heridas como si les fuera la vida en ello. ¡Hazlo por la patria!
¿Cómo se propaga esta linda plaga? Según los expertos de Senasica, los huevos eclosionan y las larvas penetran en el tejido como si fuera el mejor buffet de carne del mundo. Luego, caen al suelo a descansar y convertirse en pupas antes de salir como moscas adultas. ¡Qué bonito ciclo de vida!
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Por Mariel Caballero.
