Trump se jacta de tener todo bajo control con su plan para cesar la guerra en Ucrania mientras manda a sus emisarios a jugarse la vida con Putin y compañía. Supuestamente en Abu Dhabi están super emocionados porque las negociaciones avanzan, qué buen rollo. Y claro, Trump dice estar listo para reunirse con el presidente ucraniano solo cuando haya un acuerdo casi cerrado, qué principios tan sólidos, ¿no?
Después de reuniones en Emiratos Árabes, ahora resulta que el plan antiguerra de Trump lo va a revisar Steve Witkoff, ¡un magnate de bienes raíces! Y como si no fuera suficiente, Dan Driscoll también se va a juntar con los funcionarios ucranianos, así que todo está en buenas manos, ¿verdad?
En fin, Trump no se cansa de presumir que el acuerdo ha evolucionado de 28 a 37 puntos, como si eso fuera la gran maravilla. ¿Y qué decir de las reuniones del domingo en Ginebra y la videoconferencia del martes con los compas de Francia y Reino Unido? Qué bonito, todos tan contentos y optimistas.
Y mientras tanto, Rusia sigue atacando a Kiev y Ucrania respondiendo con drones, una maravillosa diplomacia de fuego y sangre. Pero Trump tranquilo, que todo va viento en popa, nunca mejor dicho con tantos drones por ahí.
Ah, y para cerrar con broche de oro, un toquecito de drama con Trump declarando que la fecha límite es simplemente cuando se le dé la gana. Todo un ejemplo de respeto por los plazos y las reglas, ¡qué bueno que él pone el ejemplo!
En fin, parece que las negociaciones van sobre ruedas, con Witkoff dándole consejitos a Putin por ahí, y Trump diciendo que es «muy estándar de negociación». Eso sí, las consecuencias de los ataques entre Ucrania y Rusia siguen sumando muertos y daños, pero bueno, mientras tanto en la Casa Blanca…
