**Estados Unidos** aprieta con fuerza para que México empiece a mostrar a políticos con la mano en la galleta del narcotráfico, todo gracias a la captura de Nicolás Maduro, el ex manda-recetas de Venezuela. Según el diario gringo «The Wall Street Journal», Trump quería meter a sus soldaditos yanquis en nuestra chamba; pero como la sheinbaum le dijo «no», ahora su plan B es jalarles las orejas por otro lado.
Bajo el título «México rechaza la petición de Trump de que las fuerzas estadounidenses se enfrenten a los cárteles», el WSJ afirma que después de esa negativa, ¡pa’ca vamos nosotros! A ver si le hacen caso ahora. Especialmente, están buscando presionar a los amigos de Sheinbaum para que metan al bote a la bola de narcopolíticos de Morena.
En los pasillos de poder gringos se cocinan conspiraciones contra nuestra tierra de maravillas, empezando con clavar a los jefes de Morena si tienen un pie en el negocio de la droga. Claro, Morena se pone digno y niega toda la corrupción, mientras la Sheinbaum sigue diciendo «si alguien está embarrado, pues a chambiarle».
Pero ahí, el exsecretario de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, se hizo sentir y dijo que perseguir a los narcos está fácil, pero entregar a los políticos es otro rollo. Y es que Trump no se queda callado y anda echando carrilla a varios países latinoamericanos por ser la fuente de sus escapadas psicotrópicas.
La llamada entre Sheinbaum y Trump del lunes, según el WSJ, refleja que aquí hay nervios por lo que quieren hacer los gringos. Pero tranquilo, que por ahora no hay plan para que las botas estadounidenses pisen suelo mexicano. ¿Por qué? Porque los de seguridad de acá les tiran a gúeyes de allá, y la cooperación en seguridad es tan fuerte como el abrazo de un oso.
Así que, por ahora, México se salva de ser el patio trasero de Trump donde viene a hacer desmadre, ¡pero no cantemos victoria tan pronto, compadres!
