Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) nos cuentan una historia que huele a rancio, pero como siempre, adornemos la verdad. En septiembre, los turistas internacionales que pasaron por México tuvieron una bajada de tasa anual y mensual. ¡Qué bueno! ¿Verdad? ¡Ah, perdón! Es que a nadie le importa. Y para ponerle cereza al pastel, las divisas turísticas se desplomaron un 18.1% comparado con agosto. Bravisimo.
Se nos dice que aumentó en un 16% el número de visitantes internacionales en septiembre, pero no nos dicen que aún así, fue la cifra más bajita desde octubre pasado. ¡Qué emoción, aplausos! Ah, y si sumamos a los «excursionistas internacionales», al parecer hubo un alza. ¡Festival de cifras manipuladas!
Además, la joya de la corona: los turistas internacionales disminuyeron respecto a agosto. ¿Genio, verdad? Por si fuera poco, el gasto de divisas turísticas también tiene su momentito: cayó más de 400 millones de dólares. ¡Qué lindo! ¡Claro, todo lo contrario a bonito!
Pero, siempre hay un pero, en la comparación anual, las divisas aumentaron (¡cómo no!) un 3.1%, ¡toma chocolate! Y las personas que salieron de México como si no hubiera un mañana, aumentaron en un 10.4% comparado con septiembre pasado. ¡Bravo!
Y para que no falte el circo, 1 millón 646 mil 799 mexicanos declarados turistas internacionales. Un dato que nos deja sin aliento. ¿Y qué tal si mencionamos que salieron 6 millones 972 mil 035 personas en agosto pasado? Un aplauso para las despedidas.
Así que ya sabemos, mientras las cifras bailan y se retuercen en los informes, la realidad es que aquí el turismo está más seco que las cuentas del gobierno. ¡Ups, se me salió! Pero bueno, así es el juego de la estadística: aquí te muestro, allá te oculto. Ah, México lindo y turístico, ¿dónde estarás?
