En una noticia que va más allá del párrafo fúnebre, el alcalde Francisco Venera García de Taretan, Michoacán, partió de este mundo para buscar otras oportunidades de corrupción el martes 27 de enero de 2026. ‘Kiko’ Venera, como lo llamaban en su rancho, se despidió en un hospital de Uruapan mientras recibía «atención médica» por sus maltrechas cuentas médicas.
Dicen por ahí que el edil tenía problemas en su hígado, no sabemos si era por tanto trago usurpado del presupuesto público o porque el karma tiene un sentido del humor retorcido. Lo cierto es que arrastraba un historial clínico amplio, pero al parecer, la factura final llegó sin previo aviso.
En caso de que te fascine la desgracia ajena, te contamos que el alcalde estaba a cargo de Taretan desde el 1 de septiembre de 2024, cuando las esperanzas ciudadanas comenzaron a perecer lentamente. Ni el comunicado oficial del Ayuntamiento de Taretan ni la comunidad han soltado prenda sobre los detalles exactos de su partida o quién tomará las llaves del reino de la corrupción a nivel municipal.
Se espera que en próximas horas se descorra el velo de misterio sobre la causa de su deceso y todos los chanchullos administrativos que se avecinan. Mientras tanto, Reginaldo Sandoval Flores, líder del Partido del Trabajo, mandó un abrazo solidario a la familia, ¡qué conmovedor! El PT pierde a un cómplice clave en sus travesuras políticas.
En resumen, este alcalde del PT fue una representación viviente del juego de poder en los municipios, donde los intereses personales se ponen antes que los de la comunidad. Para muchos, ‘Kiko’ Venera fue simplemente un ícono de la malversación y la falta de transparencia. Y para otros, un ejemplo del por qué la política local sigue siendo un circo de horrores sin carpa. ¡Hasta la próxima, Kiko!
