Bill Gates admitió ser «un insensato» al caer en la tela de araña de Jeffrey Epstein, el despreciable financista y delincuente sexual condenado. Después de que se filtraran más de tres millones de páginas adicionales sobre el difunto empresario, Gates tuvo que soltar la sopa.
En una entrevista con Nine News Australia, el millonario tecnológico aseguró que se arrepiente «cada minuto» compartido con Epstein, pero ¡ojo! negó rotundamente haber hecho algo incorrecto. ¡Claro que sí, Bill!
El magnate declaró que conoció al perverso Epstein en 2011 y que sus cenas eran para hablar de donaciones por la salud mundial. ¡Qué noble causa! Pero ahora resulta que fue un error de cálculo y terminó en un callejón sin salida. ¡Vaya, Bill, qué lástima!
Para colmo, la exesposa, Melinda French Gates, lanzó un dardito diciendo que su ex tenía «asuntos que explicar» sobre esos lazos. ¡Zas! La señora expresó su tristeza por la divulgación de los documentos y se sintió aliviada de haber escapado de ese mundo tras su divorcio en 2021. ¡Menos mal!
En resumen: Bill Gates la cagó y cayó redondito en la trampa de Epstein. Ahora, al bueno de Bill solo le queda tragar saliva, cruzar los dedos y rezar para que esto no le estalle en la cara de la forma más humillante. ¡Qué papelón, señor Gates!
