En la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad de la Cámara de Diputados se cocinó una nueva receta: ¡aranceles! Sí, ese impuesto que le cae como balde de agua fría a productos de países que no se la llevan con México en tratados comerciales.
Con 10 votos a favor, uno en contra y ocho abstenciones, se decidió emperifollar con aranceles del 10 al 50 por ciento a las mercancías foráneas. ¿La cereza en el pastel? ¡Modificar mil 463 fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación!
La propuesta de Sheinbaum (qué raro, ¿no?) propone meterle mano a varios sectores: automotriz, textil, vestido, plástico, siderúrgico, electrodomésticos y un largo etcétera. ¡Hasta juguetes, mariquitas!
El diputado del PAN, Miguel Ángel Salim Alle, salió a pasear con un detalle jugoso: la iniciativa presidencial la retocaron más del 60 por ciento. Tras hablar con la Secretaría de Economía y escuchar las súplicas de sectores y cámaras, aquí estamos, con cambios en el menú.
Se habla de dejar 391 fracciones arancelarias como estaban y retocar mil 72 de ellas, con la promesa de sumar 316 impuestos nuevos. ¡Así se baila en México!
De ese baile arancelario, 706 fracciones serían para textiles, 249 para hierro y acero, 94 para autos y partes, y 81 para plásticos. ¿Y qué sigue? ¡El dictamen sale este 9 de diciembre, para que vayan preparando la pista en la Cámara de Diputados!
¡No se pierdan esta nueva temporada de «Bailando con aranceles» en la política mexicana! ¡Más emocionante que una telenovela! ¡Qué emoción, Dios mío! ¡Señor, sálvanos de los impuestos!
