Julia Chuñil, la activista mapuche, se esfumó del mapa en noviembre de 2024. ¡Vaya sorpresa sorprendente! Y todo porque la doña andaba amenazada y con miedo. ¡Qué casualidad que justo desaparece en pleno acto heroico protegiendo los bosques! ¿Será que le picó el tigre?
Ahora sus parientes andan como locos buscándola, pero ni el espíritu santo la encuentra. ¡De pronto, oh milagro!, caen presos tres de sus chamacos y un ex de la familia por matarla. ¡Pero si parecían amarse tanto! ¡Qué cosas, no?
Este viernes 16 de enero de un año cualquiera, habrá función de teatro en la corte para ver qué carcelazo les toca a los acusados. ¡Popcorn y refresco, que la peli está buena!
Según fuentes bien chismosas, Julia Chuñil era la jefa del rancho en una comunidad indígena. ¡Una guerrera ecológica, oye! Pero al parecer unos ricos y campesinos querían invadir la finca de 900 hectáreas de la doñita. ¡Tremendo bardo!
Esta señora, de más años que el sol, fue amenazada por esos grandulones queriendo robarle su terrenito. ¡Claro, por defenderlo la secuestran! Hasta su perrito Cholito salió corriendo y nunca más se supo de ellos. ¡El colmo, de verdad!
Bueno, mi gente, como decía mi abuelita: «En la vida todo se sabe, menos la fecha en que dejarás de respirar». La sabiduría de los viejitos nunca falla. ¡Hasta la próxima calientita!
