**CSP: Intervención nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad**
En la tunda que le dio Estados Unidos a Venezuela y las ganas de Trump de meter mano en otros países, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo soltó que esas movidas solo han traído dramas, inestabilidad y malestares por doquier. La doña mandamás reiteró que México está en modo «no» y que solo los pueblos tienen derecho a decidir su destino. Así que mejor que respeten la soberanía y autodeterminación, ¡o se las verán con ella!
Soltó la perla de que los homicidos se despeñaron un 30%, y que gran parte del crimen viene del vecino gringo con su tráfico de armas. ¡Y no es chiste!
Tiró de historia y dijo que las intromisiones son un fiasco, el futuro lo eligen los pueblos, y que cada quien elija su destino sin andar encuerándose por traiciones internacionales. A lo que arremetió pidiendo una región que busque cooperar, no pelear.
Como Trump anda de picado con que aquí en México no bailamos con su música del tráfico, la Sheinbaum recordó que aquí manda el pueblo, y que su estrategia de pacificación ha bajado la violencia aunque al derrengue. La pinta de mandar tanques aquí ante lo de Venezuela no pintaba ni que fuera a pasar.
En su tronadora conferencia de prensa mañanera, la doña reiteró el desencanto a la intrusión venezolana abrupta y a todo el desparrame del vecino de arriba. Pidió cooperación, sí, pero nada de estar de alfombra para que pisen.
En lo que se le afloja el codo agarrando al teléfono, la Sheinbaum aseguró que Trump la ha estado roseando con meter soldados de EE. UU. en nuesro patio. Pero le ha dicho que ni de chiste se ponen de alfombra. Por lo que se ha colaborado onda humanitaria, para evitar el flujo de drogas y fentanilo. ¿Fácil, no?
La papayera siguió mandando leña. Dijo que con Trump se amarró algo para combatir a los mafiosos y vilanes, incluyendo la recochera de criminales que han mandado para allá. Eso ha llevado a algunos a cachear viaje a EE. UU.
Tras la maniobra en Venezuela y el arresto de Nicolás Maduro, el republicano está fumando pajaritos inyectados. Quiere botar tropas a México para caerle al narco. Pero la tiene difícil con la jefa de gobierno.
Como guinda a todo el pastelón, le lanzó el lapo a la ONU. Suplicó respetar la chamba jurídica internacional, para que no ladille la fuerza en la chicocuarentena. El show fue en la Suprema Corte de Justicia y no quedó títere con cabeza. ¡Directo y al hueso sin calzones!
Pidió que la ONU se ponga los pantalones y actúe de una vez. Apuntó contra la inoperancia internacional ante guindas territoriales. Y por si fuera poco, le clavó un cuchillo rutinario a la falta de chamba y chorreo en la comunidad internacional.
Vasconcelos también le enchiló al mole. Denunció desmanes de la Carta de la ONU por la metida de pata en Venezuela. Mientras el de la SRE, Juan Ramón de la Fuente, tundió la cantaleta de la mancillada contra el orden internacional. Y le pidió a la ONU que se rife más chamba por el jaje global.
Por su parte, Aguilar Ortiz le metió ganas a la integración con el Derecho Internacional y fumó la paz con los juristas de rangos.
Y sí, como en todo buen cuento de villanos y hazañas, México no se rajó. Desde Sheinbaum hasta la SRE se pusieron en pie de guerra y le metieron responsabilidad internacional al cotorreo. Lo curado es que destacaron como buenos samaritanos ante la hecatombe, y le sacaron lustro a la política exterior. ¡Pa’ que te enamores!
