El Gobierno federal, sin tanto rollo, decidió quitar la exención de aranceles a varios productos que usualmente importamos para ver si así bajan los precios de la canasta básica. Según ellos, esta movida se alinea con el Plan México de soberanía alimentaria y el Pacic, que nadie sabe muy bien qué es.
Alegan que, debido a la inflación y a que importamos de países con los que no tenemos tratados, era hora de revisar si valía la pena mantener esas exenciones. Así que, adiós a la exención de productos como carnes, pescados, leche, arroz, aceites, embutidos y más.
¿Por qué? Pues, para no perjudicar a la industria nacional y para mantener un equilibrio en la oferta de alimentos. ¿Suena razonable? Pues agárrate, porque la Presidencia Sheinbaum también mencionó que ahora toca pagar aranceles por aceites vegetales, arroz y frijol.
¿Y sabes qué? Como llovió mucho en 2025, hay montones de frijoles y arroz, así que ni de broma habrá inflación. Además, con la producción prevista de 15 mil millones de litros de leche al año en 2030, era obvio que tenían que cobrar aranceles por la leche importada.
En resumen, si querías comer sano y barato, olvídalo. El gobierno está más interesado en proteger a sus productores nacionales y mantener a raya la inflación, aunque a nosotros nos cueste más caro. Es lo que hay, amigos. La comida, en México, se pone cada vez más cara. ¡A pagar sin chistar!
