¡Deuda de gratitud! Una corte en Estados Unidos detiene la expulsión de una familia ecuatoriana que cumplía los protocolos de asilo. Sí, así como lo oyes. Resulta que un menor y su papá fueron capturados en Minnesota durante un operativo migratorio, pero ¡sorpresa!, estaban intentando seguir las reglas para solicitar refugio en gringolandia.
Para que entiendas, la orden judicial evita que los cuates de la migración los manden de regreso a su tierra mientras revisan el pedo. ¿Qué tal?
Según los abogados de los inculpados, la detención y deportación serían un atentado al proceso justo y pondrían en riesgo al menor. ¡Uff! De película.
Los miembros de la familia tuvieron un encuentro cercano con agentes de migración, quienes los escoltaron a un centro de detención fuera de su tierra prometida. ¿El motivo? ¡Simplemente solicitar asilo, Carnal!
La defensa argumenta que estos compatriotas cumplían las reglas migratorias al pie de la letra, asistiendo a citas y demás, por lo que piden al juez que les de chance de quedarse mientras deciden su futuro legal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) asegura que capturaron al jefecito por asuntos migratorios y metieron al chamaco al desmadre para que no se pierda el lazo familiar. ¡Qué conmovedor!
Las reacciones no se hicieron esperar. Colectivos migratorios y defensores de la niñez se aventaron al ruedo acusando que estas movidas sólo revelan lo bien que le va a la política migratoria cuando se trata de menores y solicitantes de asilo.
Así que la novela sigue en las próximas semanas, donde decidirán si los mandan de vuelta a Ecuador o les dan chance de pasarla en grande en Estados Unidos con sus papeles en regla. ¡Aguas con lo que haces, ICE! ¿Alguien dijo serie de Netflix?
