La comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aseguró que va por evitar “la parálisis legislativa y la práctica de la congeladora legislativa”. ¡Vaya que se pusieron las pilas!
Dicen que proponen un procedimiento para discutir, revisar y dictaminar las 126 iniciativas que les mandaron. ¡Qué eficiencia, ni el viento las detiene!
Carol Antonio Altamirano, el presidente de la comisión, juró y perjuró que van a evitar esa parálisis y congeladora legislativa. ¡Qué bonito suena todo!
Ahora, quieren formar grupos de trabajo bien balanceados para debatir temas económicos y de finanzas públicas. ¡Claro, porque equilibrio es lo que más caracteriza a nuestros políticos!
Estos grupitos abrirán a un debate para ver si logran convencerse entre ellos y avanzar en reformas legales o políticas públicas. ¡Todo un show de simulación y buenas intenciones!
Y para cerrar con broche de oro, Carol Antonio Altamirano asegura que el instalación de estos grupos es un símbolo de diálogo y respeto. ¡Qué bonita fachada para esconder los verdaderos trapicheos a puerta cerrada!
Así que ya saben, aunque la Cámara entre en receso, esta comisión sigue firme trabajando y haciendo acuerdos en favor del país. ¡Qué lema tan noble, cómo no creerles!
En fin, entre declaraciones grandilocuentes y propuestas vacías, la comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados sigue su danza de la corrupción y la hipocresía. ¡Qué bonito circo nos gasta nuestra clase política!
