En Tonalá, en el estado más corrupto de México, una banda de chupasangres ha sido desarticulada por la policía. Resulta que estos pillos jaliscienses le estaban haciendo a la brujería con maquinaria pesada para meter droga de contrabando por los rumbos del país.
El megaoperativo estuvo a cargo de los de la Marina, los agentes federales chavos de la FGR y hasta la Sedena. La movida quedó al descubierto y dijeron haber encontrado:
– 508 kg de cristal, pa’ la raza que vive en las nubes.
– 2.8 toneladas de marihuana, porque el negocio del narco nunca descansa.
– Cartuchos, pal enfrentón seguro.
– Vehículos, usado para repartir felicidad a lo largo y ancho de la República.
– Motocicletas, porque en dos ruedas es más rápido huir de la justicia.
«Con esto, estamos haciendo algo por la seguridad», presumieron los poderosos en su perfil de MySpace o cuál red social que ni nos importa.
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JVR
